Originario del Caribe, especialmente de países como Cuba, Puerto Rico y las Bahamas, se destila a partir de la fermentación del jugo de caña de azúcar y se envejece brevemente.
Su perfil suave y ligeramente dulce lo convierte en una base ideal para cócteles clásicos como el Mojito, el Daiquiri y la Piña Colada.
Gracias a su limpieza de sabor, combina perfectamente con frutas frescas y hierbas, aportando frescura y ligereza a las bebidas.
El ron blanco suele filtrarse con carbón activado para mantener su transparencia y se recomienda enfriar ligeramente antes de su uso para realzar su frescura.